Correr sin competir, ¿te pierdes algo?

No todos los corredores entrenan regularmente persiguiendo una marca en una competición. También los hay que corren sin competir. Buscan salud, estar en forma u otras cosas. ¿Pero qué puede tener eso de competir que te estás perdiendo si no lo haces? ¿Qué riesgos tiene correr sin competir?

correr sin competir

Puede ser que un corredor no sienta la llamada de la competición. O que solo se esté planteando empezar a correr y eso de la competición lo vea lejano o sin motivación. En general, el motor de estos corredores suele ser más mejorar su forma, cuidar su salud y/o despejarse mentalmente. Incluso tener un espacio en el día para él mismo.

Y a ver, que esto también está bien.

Se puede ser corredor sin competir.

Pero también hay que tener en cuenta lo que te dan las carreras (y que quizá ha enganchado a muchos que no pensaban en competir) y los beneficios que te estás perdiendo por no competir. Leer más

Objetivo a largo plazo: cómo abordarlos

A veces nos encontramos con que hemos definido un objetivo a largo plazo, a unos cuantos meses vista. Podrías hacer tres ciclos específicos en ese tiempo. Entonces cuando uno define su marca objetivo tiene más difícil calcular o acertar con la evolución que podría alcanzar en tanto tiempo. Pero también, ¿qué haces con tantos meses de entrenamiento? ¿Cómo plantearlos? ¿Cómo gestionar la evolución?

Objetivo a largo plazo

Pongamos que defines tu calendario de competiciones y el objetivo principal lo has marcado en un plazo largo, dentro de unos 9 meses. Ese objetivo es una maratón que quieres hacer con una determinada marca.

No eres un corredor novato, vienes entrenando desde hace tiempo incluso quizá has hecho alguna maratón ya. Ahora se trata de pelear una marca concreta que te resulta motivadora y exigente.

El reto se plantea en cómo abordar ese periodo tan largo de progresión y saber si esa marca a la que aspiras será factible para ti. Si en ese plazo de tiempo la podrías conseguir o quizá te hayas pasado de optimista en la definición del objetivo. Porque a más meses de entrenamiento, marca más ambiciosa te planteas. Leer más

Entrenar mucho en otros deportes, ¿es también una ayuda para correr una media maratón?

Eres corredor popular y estás en esto porque te gusta el deporte. Sí, te gusta correr pero igual también otros deportes (suele pasar). Entonces, ¿qué haces si quieres compatibilizar correr con otros deportes que también te gustan? ¿Qué deportes pueden fortalecerte y cuáles no reman a favor?

otros deportes correr media maraton

No es raro que se den casos así, corredores que además de correr tienen otros deportes entre sus aficiones. Y claro, no quieres dejar lo otro pero igual también te gustaría progresar corriendo.

Puedes pensar que si todo es deporte, algo contribuirá a tu mejora de forma. Al final, siempre hace falta una base global de forma de todo el cuerpo en una y otra disciplina. Pero también hay cosas específicas de cada deporte que el hecho de fortalecerlas marca la diferencia. Leer más

¿Competir primando disfrute o resultados?

Con esto de competir hay a quien le gustaría hacerlo cada fin de semana y quien prefiere ir más espaciado y apostar más en cada carrera. Puedes engancharte a la adrenalina y ambiente de competir o perseguir dar la estocada en cada carrera que hagas. ¿Es mejor uno u otro camino? ¿Qué repercusión tendría en tu evolución cada una de estas vías?

competir

No todas las distancias son competibles cada poco tiempo, una o dos semanas. Pero sí que croses o carreras de 5 o 10 kilómetros se pueden hacer con más frecuencia.

Ya entrar en hacer medias maratones cada 3 o 4 semanas o maratones cada 2 meses, implica un periodo de preparación demasiado corto. Insuficiente para preparar y recuperar bien la prueba.

Para el que disfruta del ambiente de la carrera y de exprimirse o probarse cada poco, una oferta de carreras regulares resulta muy tentadora. Podrías competir más de una vez al mes fácilmente.

Esto puede estar muy bien para tu disfrute, pero entran en cuestión otras posibles repercusiones. Leer más

Particularidades del calentamiento antes de la carrera (y cómo vencerlas)

Has hecho todos los deberes pero todavía, antes de la carrera, queda el calentamiento. A veces, gestionar esto con todas las otras cosas previas que rodean a una carrera, no es tan fácil. ¿Qué pasa con todo ese tiempo de espera en el cajón de salida en el que te vas enfriando? ¿No merece la pena calentar si te vas a enfriar antes de la salida?

calentamiento antes carrera

El principio de una carrera, sobre todo si es de las multitudinarias, puede convertirse en una fuente de cierto estrés. Son varias cosas las que hay que controlar que no dependen siempre del todo de ti y que han de hacerse antes del pistoletazo de salida. Que si dejar la bolsa, calentar, pasar por el baño, colocarte en el cajón de salida que te toque.

Esta combinación de cosas podría llegar a obligarte a reducir tiempo de calentamiento antes de la carrera o incluso a que pasara demasiado tiempo parado desde el calentamiento al momento de salida si tienes que estar esperando en tu cajón de salida.

Pero como al final el calentamiento importa, no deberías saltártelo por culpa del resto de cosas. Leer más

Perderse tiradas largas (y sus efectos secundarios)

Dentro de la preparación de una maratón o media maratón no entra muy en duda que contar con tiradas largas es importante. Pero a veces, por un motivo u otro, podemos poner en riesgo alguna o algunas de estas tiradas largas. ¿Qué consecuencias podríamos tener? ¿Cuándo podría estar justificado prescindir de alguna tirada larga?

perderse-tiradas-largas

Para hablar de tirada larga, según la considero yo, estaríamos hablando de rodajes de más de 25 kilómetros.

Esta consideración implica que para una media maratón, quizá no llegues a hacer una tirada larga pero sí rodajes más largos, que no llegan a lo que yo considero categoría de tirada larga que serían esos 25 kilómetros. Aunque a mi parecer, no está de más también hacer alguna tirada de 25 kilómetros si preparas una media maratón. Pese a que estemos superando la distancia de la propia competición. Leer más

Ritmo de carrera: aprender a enfrentar una carrera de fondo

Competir en una distancia larga tiene el difícil componente de la gestión del ritmo de carrera. Sales fresco y puedes sentirte cómodo a ritmos que luego pagues en la última parte de la carrera. O puedes pasarte de conservador y quedarte con mal sabor al cruzar la meta por sentir que podías haber dado más. ¿Cómo evoluciona tu gestión del ritmo de carrera según adquieres experiencia? ¿Qué señales te indican si vas por el buen camino durante la competición?

ritmo de carrera

Cometer errores de principiante es normal.

Por mucho que puedas recibir consejos y tener una guía o pautas de tu entrenador durante la carrera, luego hay otra parte que viene de tus sensaciones. Y estas se aprenden a manejar y reconocer con el tiempo.

Esos aprendizajes que puedas ir haciendo, tendrán que ver también con la sucesión de competiciones que hayas enfrentado en tu camino. Leer más

Tener un mal día compitiendo: cómo reponerse del golpe

Por mucho o bien que hayas entrenado, a veces la carrera no sale como se esperaba, tienes un mal día compitiendo. No solo queda un sabor agridulce, sino una cierta desconfianza. ¿Ha sido mala suerte? ¿Habías hecho algo mal? Un bajón emocional así puede poner difícil reengancharse de nuevo a una rutina de entrenamiento y una ilusión. ¿Qué herramientas tienes para conseguirlo?

Mal día compitiendo

Entrenes más o menos semanas o meses, en las carreras de fondo nada es ciencia exacta. No por más tiempo entrenando te garantizas un mejor resultado. Prepararse bien es necesario y aumenta las posibilidades de éxito, pero no hay nada seguro hasta que se cruza la línea de meta.

Alguna vez puede haberte pasado que llegando muy bien preparado, el resultado no fuera el esperado. Pero no sabes qué falló o si tuviste un mal día.

Lo malo es que hay mucho tiempo y esfuerzo detrás de ese mal día. Leer más

Caer lesionado antes de la carrera: ¿arriesgarse y competir?

Unos días antes de la carrera te ves lesionado. Te entran las mil dudas pero no acabas de descartar competir. Quizá el día antes de la carrera no te ves tan mal o con un poco de dolor podrías aguantar la competición. ¿Deberías o no competir? ¿Qué riesgos y consecuencias asumes?

carrera lesionado

Hacia el último tercio de preparación de una carrera llega la parte más delicada. Es donde el cuerpo arrastra fatiga pero todavía se le pide intensidad de entrenamiento.

Suele ser el momento donde es más fácil que surja una lesión.

El tiempo que queda entonces hasta el día de la carrera puede ser demasiado ajustado como para recuperarte del todo para estar bien ese día. Pero además, si lo consigues, ¿cómo llegarás de forma tras haber parado la preparación motivado por la lesión? Leer más

Salir mentalmente reforzado (o no) de tu entrenamiento

En una carrera de fondo, la última parte de la carrera la cabeza es determinante. Estés mejor o peor preparado para esa competición, todo puede venirse abajo si tu cabeza no está fuerte. Pero conseguir llegar mentalmente fuerte es también consecuencia de cómo hayas venido entrenando.

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Aunque siempre nos enfoquemos mucho en las mejoras físicas que provocan cada tipo de entrenamiento, cómo hacerlo bien o cómo combinarlos, esto no es todo lo que importa del entrenamiento. Más aún en carreras de fondo donde el desgaste y la exigencia física es alta, lo cual impacta directamente sobre nuestra cabeza.

Nuestro cerebro consume mucha energía para mantenerse activo y no va a dejar tan fácilmente que tú la consumas corriendo. Así que, intenta disuadirte de ello provocando deseos de abandonar o reducir el esfuerzo.

Pero esa fuerza mental con la que llegamos al día de la carrera también es resultado de cómo hayamos venido entrenando. Leer más