Mi calendario de competiciones tenía sólo dos maratones al año

Por Toni Peña

competiciones running

Actualmente se escucha mucho eso de:  “corro en este sitio o corro en este otro,  pero lo hago sólo para entrenar,  no competir”. Cada fin de semana puedes elegir entre múltiples competiciones a diferencia de lo que pasaba cuando yo competía, entonces el año constaba de dos maratones.

Aunque a mi modo de ver, este concepto de competir para entrenar es un engañabobos, es cierto que quien más quien menos, en algún momento lo hemos hecho. Particularmente pienso que la competición es el lugar y momento donde se tiene que dar lo mejor de uno mismo y sacar todo el trabajo realizado en los meses anteriores. Simplemente ponerse el dorsal significa competir y en ese momento no hay amigos.  Uno SIEMPRE quiere ganar, eso sí, con caballerosidad y respeto.  Se puede ser rival en la competición y amigo fuera de ella pero cuando se compite, se compite.

En mi experiencia como maratoniano profesional, el entrenamiento y las competiciones se organizaban considerando que el atleta pasaba por dos picos de forma durante el año que se hacían coincidir con la maratón. Así que, a diferencia de lo que pasa ahora, un atleta competía al 100% dos maratones al año, aunque con distintos enfoques cada una de ellas. Leer más

Lo que sacrifiqué para llegar a lo más alto del atletismo

Por Toni Peña

Toni Peña juegos olímpicos

 

La carrera de un deportista profesional formando parte de la élite del atletismo, no es muy larga, aparentemente, unos pocos años de tu juventud, pero se viene forjando con los sacrificios y esfuerzos de los años anteriores. Para esto existen los CAR, Centros de Alto Rendimiento, por los que muchos chavales y jóvenes pasamos cuando apostamos por nuestro sueño deportivo. Somos separados de nuestra familia y nuestro entorno para formar parte de una nueva rutina en la que la presión y exigencia están a la orden del día. Pero lo hacemos con la mirada puesta en alcanzar nuestro sueño, aunque son muchos los que se quedan en el camino.

Para mí, todo empezó hace unos 25 años. Vivía en Mallorca,  destacaba en TODAS las pruebas de atletismo de fondo que había en la Comunidad y veía que Mallorca ya no podía ofrecerme más.  Por aquel entonces sólo había una pista de atletismo y poca cultura deportiva.  Entrenaba con un entrenador que había estudiado en Madrid y conocido de primera mano la élite del atletismo nacional a través de Julio Bravo.

Este entrenador nos inculcó que quien quería algo lo tenía que pelear duramente y yo junto con casi  toda una generación vimos y entendimos que para triunfar teníamos que salir de la isla. Nuestra meta era ser seleccionados para formar parte de los elegidos que el Estado tutelaba en la Residencia Joaquín Blume. Leer más