Ahora, aunque haya pasado el tiempo, sigo sintiendo como algo especial mi participación en una maratón olímpica. Puedo además analizar mi actuación con otra perspectiva. Pero más allá de lo achacable a cada deportista, hay ciertas cosas que les son ajenas que veo que siguen sin mejorarse en el proceso que rodea a este evento.

Tengo que confesar que después de 12 años de mi participación en los Juegos de Atenas, al ver los Juegos de Rio por la tele, sentía cosquillas en el estómago.
Los Juegos Olímpicos son algo totalmente diferente a cualquier otra competición. Es la meta que todo atleta persigue y poder decir que se es Olímpico es algo muy especial.
Acabamos de vivir el momento post-olímpico. Cuando se recibe a los deportistas que han conseguido medalla o sido finalistas por parte de su comunidad autónoma, región o localidad.
Todo el mundo se siente orgulloso de sus deportistas y todos se apuntan al carro del éxito pero quiero recalcar que los únicos protagonistas son ellos mismos. Sólo ellos con su esfuerzo y sacrificio diario han hecho posible este resultado. Sin el apoyo familiar y su sacrificio personal las cosas hubieran ido de otra manera. Leer más







